Teruel, plaza estratégica en la Guerra Civil española

De soldado republicano a prisionero nacional

Catedral de Teruel, sobre los escombros de la guerra

La historia que a continuación voy  narrar, es en parte fruto de  la investigación llevada a cabo sobre la vida de un joven republicano que sin darse cuenta, de la noche a la mañana, se encontró enrolado en el Ejército gubernamental, siendo destinado al reciente y creado Frente de Teruel.

No obstante, antes de proseguir, quiero decir, que este artículo aporta la información y narración de diferentes opiniones e ideologías  de autores como; Rafael Casas de la Vega, Hugh Thomas, Ferdinando Prediali, Mateo Madridejos y Russell W. Ramsey, así como  la documentación de los diferentes Archivos Militares consultados que hacen sin duda alguna, aunque no es tan simple sino todo lo contrario, la fuente principal de la investigación para desarrollar la «hoja de ruta»  que condujo a aquel joven soldado «rojo», que después con los años transcurridos sería mi padre, a la cuenca del Alfambra, durante el tiempo que estuvo implicado en la Batalla de Teruel. Sin embargo, exponer toda la información recopilada en una sola exposición de los hechos, hace que ésta sea demasiado extensa para publicarla en una sola intervención, por lo cual, he decidido realizarla en dos partes, la primera desde la idea y maniobra de la conquista de Teruel por el Gobierno de la República, el llamamiento a filas  del reemplazo de 1939 y la reorganización, preparación,  creación de las nuevas Unidades del Ejército republicano y el ataque a la ciudad. En la segunda parte, podremos ver la contraofensiva del Ejército nacional, el envolvimiento de las tropas franquistas para recuperar  Teruel, el apresamiento de mi padre en las trincheras republicanas y la reconquista de la ciudad.

La ciudad de Teruel no es una de las más importantes de España; sin embargo, la batalla librada en dicha ciudad a finales de 1937 y principios del 38, marcó el cambio de rumbo de la Guerra Civil. Con su victoria en Teruel, el general Francisco Franco selló un triunfo en aquel cruento conflicto, lo cual además le permitió determinar el destino de España durante las cuatro décadas siguientes (1).

Teniendo solamente en conocimiento lo que mi padre nos contaba en casa, más los datos que poco a poco he podido adquirir de las obras de los autores citados, he llegado a la conclusión de que las diferentes filosofías de mando del Ejército republicano, hacían de cada División, Brigada y Batallón, una amalgama temporal de diversos tamaños, por lo que, tratar de hilvanar con precisión a la División que fue integrado después de su reclutamiento, es buscar una aguja en un pajar.

La Batalla de Teruel, fue una de las pocas batallas en la historia que puede ser señalada como el punto decisivo en una guerra principal para alzarse con la victoria. Sin embargo, esta narración no lleva como objetivo centralizar la conquista republicana, ni tampoco la reconquista nacional, sino en localizar los pasos que dio mi padre desde su aventurado reclutamiento hasta los hechos acontecidos en el valle del Alfambra, donde desde las trincheras republicanas posicionadas al noreste de Teruel, cayó prisionero de guerra por el Ejército franquista.

Reemplazo de 1939.

El proceso que llevó a mi padre y a miles de jóvenes republicanos de su edad, 19 años, a reincorporarse al Ejército, fue sin duda alguna la pérdida de miles  de soldados que en el frente acababan siendo víctimas, heridos, mutilados, desaparecidos y prisioneros. No solamente el Ejército republicano necesitaba adelantar los reemplazos para cubrir todas esas bajas y los nuevos frentes que se iban abriendo, sino que también es obvio que el Ejército nacional perdía efectivos en los frentes constituidos, viéndose necesitado a realizar la misma operación para poder alimentar el abastecimiento de tropas para poder cubrir sus necesidades.

La decisión del Gobierno de la República de llamar a filas al reemplazo del 39, tuvo su origen cuando el 8 de diciembre de 1937, el Consejo de Guerra Supremo republicano, con sede en Barcelona, decidió la conquista de Teruel. Aproximadamente 40.000 soldados con lo mejores aviones y equipo mecanizado disponible, fueron reunidos con una velocidad impresionante. Silenciosamente columnas de Infantería atacarían sin fuego artillero de preparación. Todas las tropas debían ser dirigidas por comandantes españoles, y las Brigadas internacionales esperarían en posiciones cercanas, pero sin atacar con el fin de demostrar la fuerza militar de los republicanos.

El Estado Mayor Central (EMC) del Ministerio de Defensa de la República no se había dormido entretanto. Perdido el Norte, se impuso un nuevo llamamiento a filas y se organizaron nuevas Unidades, cinco Cuerpos de Ejército, nueve Divisiones y catorce Brigadas. Teóricamente la posibilidad de defensa de la zona republicana estaba asegurada y aún parecía posible atacar al enemigo en ciertas condiciones para arrebatarle la iniciativa.

Aunque mi padre había nacido el 9 de enero de 1918 en Rubielos de Mora, Teruel, desde los cinco años de edad, o sea, en 1923 mis abuelos y su familia se trasladaron a Barcelona donde vivieron hasta su muerte; siendo pues ese el motivo por el cual fue alistado en el Ejército republicano, debido a que Cataluña había sofocado el golpe militar rebelde, quedando en la zona republicana.

El control del territorio republicano representaba el 53,3% de toda la superficie nacional, el 46,5% lo controlaban los sublevados.

El control del territorio republicano representaba el 53,3% de toda la superficie nacional, el resto 46,5% lo controlaban los sublevados.

El 3 de noviembre de 1937, fue llamado a filas el reemplazo de 1939, los que habían nacido en 1918, a través del Diario Oficial del Ministerio de Defensa Nacional, que decía lo siguiente (2):

«De acuerdo con el consejo de Ministros, y a propuesta del Ministerio de Defensa Nacional.

Vengo a decretar lo siguiente:

Artículo primero. Los individuos pertenecientes al reemplazo de mil novecientos treinta y nueve, constituidos por quienes hayan cumplido o cumplan los diecinueve años durante el transcurso del año actual, efectuarán su incorporación a filas, a partir del día quince del próximo mes de noviembre.

Artículo segundo. Por la Subsecretaria del Ejército de Tierra se dictarán las disposiciones complementarias para el desarrollo de este decreto, del que en su día se dará cuenta a las Cortes.

Dado en Valencia, a veintiocho de octubre de mil novecientos treinta y siete.

Todo el proceso de reclutamiento fue muy rápido y precipitado, en tan solo tres semanas recibió una corta preparación militar en un pueblo de la costa barcelonesa llamado Vilanova i la Geltrú, donde realizó la instrucción con un simulado fusil de madera. Pasaron los días, cuando de repente, se vio subido a un tren sin saber el destino que le esperaba; aunque corrían rumores que se los llevaban a Valencia.

Concentración de fuerzas nacionales

La potencia alcanzada por el bando nacional cristalizó en el mes de diciembre de 1937 en una concentración ofensiva de medios en la zona inmediata a Medinaceli-Alcolea del Pinar. Catorce Divisiones de Infantería, una de Caballería y nutridas formaciones de Artillería, Ingenieros y Servicios esperaban la orden de ataque en la dirección general Guadalajara-Madrid. El golpe, por la magnitud de los medios puestos en juego, podía ser decisivo en relación a la conducción de la guerra. La concentración de tropas estaba articulada en tres grandes grupos de Divisiones:

-Grupo A con las Divisiones 5, 54, 82 y 150

-Grupo B con la 62 y cuatro divisiones italo-españolas.

-Grupo C con las Divisiones 1.a de Caballería y 1.a , 4.a , 13, 61 y 81 de Infantería.

Si lograba su objetivo, con el cerco y la ocupación de la capital de España, el colapso enemigo podría producirse en cualquier momento (3).

A continuación podemos ver en el plano adjunto del teatro de operaciones, los límites que habían quedado de la línea de contacto entre nacionales y republicanos. A la izquierda la zona nacional , a la derecha la republicana.

Proyecto de ataque

Un viejo proyecto aparece entonces, un proyecto que databa de los tiempos de largo Caballero como Jefe de Gobierno. El ataque por Extremadura para cortar con un desembarco en Motril. Esta operación recibió el nombre de plan «P» y para ella se activó la preparación de cinco Cuerpos de Ejército, que constituirían el llamado «Ejército de Maniobra». Conocida la concentración nacional, y debidamente valorada, se decidió ante todo impedirla, empleando para ello una parte solo del Ejército de Maniobra, a fin de realizar el plan «P» en cuanto fuera posible.

Teruel estaba situado en el punto de mira del Ejército republicano, y éste empezó rápidamente a concentrar tropas para emprender la futura empresa de conquistar por sorpresa la ciudad, ocupada desde un principio por las fuerzas nacionalistas.

El Gobierno de la República tras diversos estudios, el Jefe del Estado Mayor Central (EMC), propuso al Ministro de Defensa, Sr. Prieto, el lanzamiento de una ofensiva limitada en Teruel para la que se trasladaría de otros frentes un mínimo de fuerzas, dentro de lo preciso para darle efectividad y contundencia.

El plan, denominado genéricamente «contragolpe estratégico», tendría que cumplir tres condiciones especiales.

1.a Golpear en un lugar sensible del dispositivo enemigo con rapidez y no excesiva potencia. Era esencial que el objetivo elegido tuviera cierta importancia política a fin de obligar al enemigo a acudir a su ayuda; ahora bien, la importancia no había de ser tal que le obligara a emplear en su auxilio la totalidad de la nutrida masa de maniobra localizada en Alcolea-Medinaceli. El ideal sería que gracias a la rapidez del golpe no llegaran a tiempo de impedir la total ocupación de la plaza por parte de los republicanos, privándoles del consiguiente éxito propagandístico.

De esta forma a aquellos no les quedaba otra alternativa que empeñarse en una acción ofensiva, demasiado dura para ser justificada plenamente por la importancia real del objetivo.

2.a La segunda condición especial había de ser la de mantener una reserva activa y útil para el caso, no improbable, de que, a pesar del ataque republicano a Teruel, los nacionales lanzasen el ataque para el que habían organizado su masa de maniobra. Esto exigía mantener una fuerza capaz de contraatacar la penetración enemiga, bien en la más peligrosa y probable desembocadura (Guadalajara) o bien en la menos probable (Aragón).

3.a La última condición sería que alguna delas fuerzas dedicadas a la ejecución del plan «P» quedara en su sitio a fin de acometerle lo antes posible (4).

Composición de los Cuerpos de Ejército republicanos

Tres Cuerpos de Ejército (CE) tácticos se formaron para la operación, de ellos dos bajo el mando operativo del coronel Juan Hernández Sarabia. Estos fueron el XXII, que fue concentrado al Noroeste de Teruel, alrededor de las aldeas de Valdecebro y Tortajada, y el XVIII, situado en Villel, un pueblo portuario del Guadalaviar (Turia), al Sur de Teruel. El XX CE apoyaba estas dos formaciones desde los alrededores de Aldehuela y Puerto Escandón, al Sureste de Teruel en el camino que lleva a Valencia (5).

En el mes de diciembre, el Ejército de Levante dirigido por el general Juan Hernández Sarabia sumaba un total de 100.000 hombres, integrados en el 18.° Cuerpo de Ejército (XVIII) mandado por el coronel Fernández Heredia, que era uno de los oficiales regulares que participaron en la defensa de Madrid en 1936; el 20.° Cuerpo de Ejército (XX) a las órdenes del coronel Menéndez, que fuera ministro del «gabinete negro» de Azaña anterior a la guerra y el 22.° Cuerpo de Ejército (XXII), dirigido por el coronel Juan Ibarrola, oficial vasco de la guardia civil que hasta entonces había luchado en el frente del Norte. Católico ferviente, Ibarrola se encontraba a gusto colaborando con los comunistas, como sucedía con muchos oficiales conservadores. El Cuerpo de Ejército que dirigía incluía a la 11.a División de Líster, que fue escogida para efectuar el ataque inicial. Como era habitual, el general ruso «Stern (Grigorovitch) actuó de asesor de la campaña, desempeñando un papel importante en su ejecución.

Teruel es la desolada capital amurallada de una provincia pobre y cuenta con una población de 20.000 habitantes. En invierno se registran en ella las temperaturas más bajas de España. La ciudad es célebre por la sombría leyenda de Los amantes de Teruel, que suele atraer a quienes buscan un tema melancólico para un ballet corto. Esta triste historia proporcionaba un escenario adecuado para la atroz batalla de Teruel, que duró más de dos meses.

El 15 de diciembre, una semana antes de la fecha prevista para que empezase el ataque contra Guadalajara, la 11.a División de Líster inició el ataque mientras caía la nieve y sin preparación artillera ni aérea (a fin de disimular sus intenciones). Líster y Heredia comenzaron a rodear la ciudad. Esto lo realizaron avanzando directamente hacía una cresta situada al Oeste de la ciudad, denominada  La Muela de Teruel. Por la noche, la ciudad estaba sitiada (6).

El mando de estos Cuerpos de Ejército con sus respectivas Divisiones, estaban formadas por las siguiente personas:

22.° Cuerpo de Ejército (Ibarrola)

11.a División (Líster)

25.a División (Vivancos)

20.° Cuerpo de Ejército (Menéndez)

68.a División (Trigueros)

40.a División (Nieto)

18.° Cuerpo de Ejército (Heredia)

34.a División (Etelvino Vega)

64.a División (Martínez Cartón)

Unidades de Tanques (T-26 y BT-5) de artillería y de zapadores vinculadas a cada uno de los Cuerpos de Ejército (7).

Tanque soviético del bando republicano inutilizado durante el durísimo invierno de 1937-1938 en Teruel.

Composición de las Grandes Unidades

La formación de las Grandes Unidades republicanas podían ofrecerme una fuente de información que me orientase sobre la posibilidad de encontrar una pista fidedigna que me indicara a la División y Brigada a la que pudo integrarse mi padre, así como a través de los destinos y maniobras que desarrollaron cada una de ellas.

Entre los meses de agosto y octubre quedaron constituidas de la siguiente forma:

  • Cuerpos de Ejército: XIX, XX, XXI, XXII Y XXIII.
  • Divisiones: 63, 64, 65, 66, 67, 68, 69, 70 y 71.
  • Brigadas Mixtas: 209, 210, 211, 212, 213, 214, 215, 216, 217, 218, 219, 220, 221 y 222.

En conjunto 5 Cuerpos de Ejército, 9 Divisiones y 14 Brigadas.

Se prepararon para cumplimentar el plan «P» los siguientes Cuerpos de Ejército:

V, situado en Tarancón, el XVIII en Andalucía, el XX en la Mancha, el XXI y XXII en Aragón (8).

Distribución general de las fuerzas de maniobra

Para la distribución general de las fuerzas de maniobra, se acuerda que los efectivos reales encuadrados en el Ejército de Maniobra, catorce Divisiones, de las cuales sólo nueve podrían considerarse como realmente preparadas para una acción ofensiva, se adopta la siguiente decisión:

A) Unidades para el contragolpe estratégico: cuatro ( 11, 25, 34 y 68).

B) Unidades para atender las dos hipótesis peligrosas: cinco. De ellas, tres Divisiones (45, 46 y 47) en el centro, como previsión ante el posible ataque hacía Madrid, más probable; y dos Divisiones (27 y 28) en el Ebro, en previsión de que el ataque nacional se produjera en dirección a Aragón, menos probable.

C) Unidades de reserva para el lanzamiento al plan «P»: aparte de las ya citadas en Andalucía, una masa de empleo inmediato (Divisiones 35 y 70) y un conjunto de Grandes Unidades en avanzado estado de instrucción (Divisiones 66, 67 y 73).

Las catorce Divisiones citadas son:

  • 11, comunista, en reserva al sur del Ebro.
  • 25, anarquista, en reserva al sur del Ebro.
  • 27, del PSUC (Partido Sociaslista Unificado de Catañuña), al norte del Ebro.
  • 28, anarquista, al norte del Ebro.
  • 34, comunista, al frente del Centro.
  • 35, internacional, en Aragón.
  • 45, internacional, en Aragón 
  • 46, comunista, frente del centro.
  • 47, comunista, frente del Centro.

Las restantes hasta las 14 Divisiones se encontraban en periodo de instrucción y no al completo de armamento y material. Con las incorporaciones del reemplazo del 39, se lograron constituir las cinco restantes Divisiones hasta alcanzar las 14, que fueron las: 66.a , 67, 68, 70 y 73 (9).

 

Directivas al Ejército de Levante

Finalidad: Hacer abortar la ofensiva preparada por el enemigo.

Objetivo: 1.° cortar las comunicaciones de Teruel, defendiendo la línea alcanzada, y 2.° ocupar la plaza.

Columna Norte: Mando: Mayor Ibarrola, Comandante del XXII Cuerpo de Ejército (CE).

Medios: Divisiones 11 (Líster) y 25 (Vivancos), 1.er Grupo de Escuadrones a caballo, 1 Batallón de Carros T-26, 3 Grupos de Artillería y 3 Batallones de Fortificación.

Misisón: Atacar de Norte a Sur, desde los Altos de Las Celadas a fin de:

a) cortar la carretera y ferrocarril a Zaragoza,

b) defender la línea alcanzada y

c) atacar la ciudad desde el Noroeste.

Columna Sur: Mando: Teniente Coronel Heredia, del Cuerpo de Ejército XVIII (CE).

Medios: Divisiones 34 (Etelvino Vega) y 64 (Martínez Cartón), 1 Grupo de Escuadrones disminuido, 1 Batallón de Carros T-26, 4 Grupos de Artillería y 4 Batallones de Fortificación.

Misión: Atacar de Sur a Norte sobre Campillo y la Muela de Teruel a fin de:

a) completar el corte de comunicaciones iniciado por la Columna Norte,

b) defender la línea alcanzada y 

c) ponerse en condiciones de penetrar en la ciudad desde el Oeste, cooperando con las fuerzas del Cuerpo de Ejército (CE).

Columna Centro: Mando: Teniente Coronel Menéndez del XX Cuerpo de Ejército.

Medios: Divisiones 68 (Trigueros) y 40 (Nieto), esta última en línea; 1 Escuadrón; 1 Batallón de Carros BT-5; 2 Grupos de Artillería; 1 Batallón de Fortificaciones.

Misión: Infiltrarse entre los vértices Galiana y Castellar para atacar Teruel desde el Sur y ocupar y limpiar las resistencias que pudieran quedar en la ciudad.

Reservas:

A). En el flanco derecho.- Divisiones 39 y 35 escalonadas hacía el Norte.

B). Centro.- Brigada 87 de la 40 División y 1 Batallón de Carros BT-5.

C). En el flanco izquierdo.- Divisiones 70 y 74, escalonadas hacía el Oeste.

Mandos y Estados Mayores para la operación

A). De las tres columnas atacantes, Jefe del Ejército de Levante (Coronel Sarabia) con su Estado Mayor (EM).

B). Del conjunto de Unidades actuantes y en reserva, incluidas las unidades laterales que cubren el frente y toda la organización de los Servicios de Ejército, el Ministro de Defensa Nacional (Sr. Indalecio Prieto), asesorado por el Jefe del EMC (D. Vicente Rojo), actuando órgano de mando y coordinación el EM del Ejército de Maniobra (don Federico de la Iglesia).

Los efectivos aproximados que habían de tomar parte activa, a efectos de acumulación por parte de los Servicios fueron los siguientes:

Columna                                Hombres                             Caballos                  Vehículos

Norte                                          18.000                                  1.300                           600

Centro                                        13.500                                     800                           430

Sur                                             15.500                                      250                           600

Reservas                                    30.000                                                                    1.600

TOTALES                                   77.000                                   2.350                        3.230

Resumen:

Como se ve por lo indicado, de las divisiones del Ejército de Maniobra no se emplean sino cuatro en la fase de ataque: 11 y 25 (del Cuerpo de Ejército XXII), 34 (del Cuerpo de Ejército XVIII) y la 68 (del Cuerpo de Ejército XX). Las Divisiones 64 (Cuerpo de Ejército XIX) y 40 (procedente del Cuerpo de Ejército XIII), que cooperan en dicho ataque, son el Ejército de Levante, así como la 42 (flanco derecho del Cuerpo de Ejército XIII) y 41 (flanco izquierdo del Cuerpo de Ejército XIX) que no actúan sino cubriendo los flancos del ataque. Las reservas no intervienen (salvo algunas pequeñas unidades de las divisiones 70 y 39) hasta que no se produce el ataque nacional en fuerza, permaneciendo entretanto dispuestas para su traslado a otras zonas de operaciones, si se considerara necesario (Divisiones 35 y 47).

En rigor, el número de Brigadas trasladadas a la zona de Teruel se conoce con exactitud. De acuerdo con datos absolutamente seguros se llevaron trece de estas Unidades, con unos efectivos del orden de 40.000 hombres. El resto, hasta las cifras antes apuntadas procedía de los Cuerpos de Ejército XIII y XIX del Ejército de Levante. 

Las Brigadas trasladadas fueron: La 218, 219 y 220 Brigadas de la 68 División situada en Ciudad Real; 68 y 94 Brigadas de la 34 División localizada en Tortosa; 92 y 95 Brigadas de la 70 División procedente de Levante. Las seis restantes Brigadas son la 1.a , 9.a y 100 de la 11 División; y las 116, 117 y 118 de la 25 División, todas ellas en reserva al Sur del Ebro (10).

La 218, 219 y 220 Brigadas, como vemos, estaban integradas en  la 68 División, además, sabemos que estaban ubicadas en Ciudad Real, por lo que no podían tener relación alguna con el destino de mi padre, ya que él se incorporo desde Valencia a Puerto Escandón, Teruel. Sin embargo, se trataba de tener paciencia e ir hilvanando las recientes creadas Divisiones con sus respectivas Brigadas hasta encontrar las que procedían de Levante.

Después de un largo viaje en tren, decía mi padre que llegaron desde Valencia a Puerto Escandón. Hacía mucho frío y estaba nevando. Conocedora de aquel clima, su madre le había hecho unas prendas de lana que le sirvió  para paliar el intenso frío que, con temperaturas inferiores a -18°C hacía estragos entre la tropa. Fueron constantes las amputaciones y las muertes ocasionadas por congelación en los dos bandos. Los soldados se congelaban durante la noche que pasaban a la intemperie . La única posibilidad de amanecer vivo era dormir en grupos de tres, uno en el centro y los otros dos dándoles la espalda y cubiertos con sus mantas a modo de tienda de campaña.El calor humano les permitió sobrevivir bajo un intenso frío siberiano . Se alcanzaron los -30°C, fue la batalla del frío y la nieve (11).

El 16 de diciembre, el XVIII (CE) amplió su zona de operaciones, dirigiéndose al Noroeste por un camino estrecho que conectaba San Blas con Campillo. Encontró resistencia fuerte dos millas al Norte de Villastar, lo que hizo que estas fuerzas no pudieran unirse con el XX (CE) al Este. El XX (CE) tenía la misión de infiltrarse entre los vértices Galiana y Castellar para atacar Teruel con la 68 División desde el Sur y ocupar y limpiar las resistencias que pudieran quedar en la ciudad, incorporó refuerzos llegados desde Valencia y avanzó hacía un punto al Oeste de Castralvo. El XXI (CE) solidificó su unión con el XVIII (CE) en el terreno elevado al Oeste de La Muela, logrando conquistar el brazo occidental del Guadalaviar y controlando el tramo de ese río entre San Blas y Teruel. Los nacionales ofrecieron fuerte resistencia alrededor de El Muletón, y los republicanos la contestaron con fuego de Artillería y ataques de 40 Chatos (cazas). Los días 17 y 18 de diciembre, después de un cruento combate cuerpo a cuerpo, el XVIII (CE) se unió con el XX (CE) en las colinas al Este de La Muela. Ya para esa fecha, los republicanos también controlaban la avenida de aproximación hacía Teruel desde el Sur, en el valle del Guadalaviar (12).

El mismo día 16 de diciembre, la situación meteorológica se había deteriorado desde el primer día de batalla, la temperatura había bajado a -18°C, una violenta tormenta de nuevo azotó el área. El mal tiempo continuó haciendo estragos, pero el 17, una docena de Fiat CR.32 (cazas) que llegaron al campo de batalla se enfrentaron contra los «Chatos» republicanos en Santa Eugenia y Concud (13).

Los días 19 y 20, el XX (CE) logró echar a los nacionales de sus posiciones a lo largo de la carretera y vía ferroviaria Valencia-Teruel, avanzando hacía las murallas al Suroeste de la ciudad y uniéndose con elementos de las fuerzas de Heredia la XVIII y la XXII (CE) de Ibarrola. La moral de los republicanos era alta (14).

Por primera vez se observa que llegaron refuerzos desde Valencia que se unieron a la XX (CE). Las fechas comentadas y las inclemencias adversas del tiempo, podrían coincidir con la llegada de mi padre a Puerto Escandón, por lo que, es una interesante pista para poder desarrollar un seguimiento sobre dicho Cuerpo de Ejército, con la idea de obtener información sobre sus movimientos tácticos de las Divisiones y Brigadas que pudieron incorporarse bajo el mando del Teniente Coronel Hernández.

Guarnición nacional de Teruel

Las fuerzas encargadas de la defensa de Teruel y de las posiciones fortificadas que rodeaban a la ciudad pertenecían a la 52 División. En el momento de infiltración, 15 de diciembre, la 1.a Brigada de la División mandada por el Coronel Barba, estaba constituida por cinco Batallones del Regimiento de Infantería nº 18 y ocupaba el perímetro exterior de la plaza. La 4.a Brigada, en formación, se encontraba casi en su totalidad en Teruel y estaba constituida por la 13 Banderas de la Falange de Aragón, dos Batallones de segunda línea, algunas fuerzas del Orden Público (poco más de un centenar) y 250 hombres de Acción Ciudadana (voluntarios de 2.a línea).

Como fuerzas de otras armas existían dos Baterías de cañones de 75 y un Grupo de Obuses de 105, además de dos Compañías de Ametralladoras Antiaéreas y unidades de Ingenieros y Servicios.

El total de estas tropas no debía exceder de 6.800 hombres, de los cuales 1.500 eran fuerzas de escasa calidad combatiente.

Las posiciones ocupadas por la 1.a Brigada de la 52 División eran de una gran fortaleza natural; ahora bien, entre ellas existían amplios espacios vacíos por los que era fácil la infiltración. Lograda ésta, la posibilidad de defensa de las posiciones ocupadas era muy pequeña. La escasez y la precaria calidad de las tropas situadas en la plaza (4.a Brigada) impedía acudir en apoyo de las guarniciones de primera línea con la urgencia y potencia necesarias (15).

Defensa de la Plaza

El ataque de una masa del orden de 70.000 hombres sobre una línea discontinua de más de 60 kilómetros de longitud tenía que producir, y produjo, una serie de rupturas parciales que llevaron rápidamente el colapso de la defensa.

Las guarniciones exteriores, después de defender sus posiciones durante un cierto tiempo, se fueron replegando sobre Teruel. El día 19, de acuerdo con los planes republicanos antes esbozados, fuerza de la 116 Brigada Mixta (25 División) tomaban contacto con los barrios extremos de la capital. Poco después, del 21 al 23, la resistencia de la ciudad se va condensando en varios núcleos cuya intercomunicación es difícil. Fuerzas de las Divisiones 68, 40 y 25 se encuentran dentro del casco urbano. El 25 se produce un ataque general con la Infantería de estas Grandes Unidades apoyado por una importante masa artillera. Los resultados son el definitivo aislamiento de dos núcleos de resistencia.

En uno de ellos, que tiene como centro el Gobierno Civil, se defiende el Coronel Rey D’Harcourt con parte de la guarnición. En el otro, que cuenta con el Seminario como reducto principal, está al frente del resto de la guarnición el Coronel Barba. En ambos hay una cantidad considerable de paisanos, incluidos mujeres y niños, en calidad de refugiados.

Las disposiciones tomadas por el mando de la plaza para alimentar un número tan elevado de personas son inferiores a las necesidades. Sobre los reductos, atacados por fuego de cañón y de fuselería, pesa un grave problema casi desde los primeros momentos; la escasez de alimentos.

El mando republicano, entretanto, conseguido su objetivo de aislar la plaza, considera terminada la batalla y decide, de acuerdo con sus previsiones, relevar a las fuerzas del Ejército de Maniobra que habían tomado parte en ella por las del Ejército de Levante, esto es, por los Cuerpos de Ejército XIII y XIX, dejando en el centro, para acabar con los reductos de Teruel, a la 40 División (16).

El ataque hacía Teruel

El día 22 de diciembre el Generalísimo firma su «Directiva sobre operaciones para liberar Teruel». En ella se da estado oficial a la creación de estos núcleos. Al norte del Turia (Guadalaviar) actuaría el General Aranda, al sur el General Varela. Tras una serie de ajustes difíciles y, necesariamente, de larga duración, el ataque se lanza en toda su fuerza el 28 de diciembre. En un intento brutal de romper el frente enemigo y llegar a Teruel antes que las mermadas fuerzas de sus defensores se vinieran a bajo.

Al sur del Turia, con Varela, atacan la 82, la 1.a , la 61 y la 81; al Norte, con Aranda, la 62 y la 150 marroquí.

La gran masa de maniobra que se aprestaba a lanzarse sobre Madrid está ahora ante Teruel. Frente a ella, imprudentemente, el Ejército republicano se encontraba en plena reorganización de sus líneas. Las Divisiones 11 y 25 (CE XXII), 34 y 70 (CE XVIII) y 68 (CE XX) se disponían a ser relevadas por las 42 y 39 del (CE XIII) y 64 y 41 del (CE XIX). De esta manera, de una densidad de ocupación y calidad combativa de primer orden, se pasaba aun inoportuno estiramiento de las unidades y a una ocupación del frente por fuerzas de inferior calidad (17).

La total ocupación de Teruel

El día 8 de enero la resistencia es ya imposible. El Comisario del XXII Cuerpo de Ejército, Farré, acompañado por personal de la Cruz Roja, propone la salida de mujeres y niños. El Coronel Rey D’Harcourt accede a la evacuación y poco después, tras una reunión con los Jefes y Oficiales, adopta la decisión de la mayoría de éstos de rendir reducto, excluyendo expresamente a la guarnición del Seminario. En este reducto, el Coronel Barba es hecho prisionero cuando intenta evitar que algunos de los defensores se pase al enemigo aprovechando las conversaciones para la evacuación de heridos y paisanos.

Los prisioneros y evacuados fueron conducidos a Valencia. Algunos de tales evacuados y prisioneros, entre los que se encontraban el Obispo Anselmo Polanco y el Coronel Rey D’Harcourt, fueron asesinados dentro de un grupo de 42 personas en Pont de Molins el 7 de febrero de 1939. Existe acta probatoria de este hecho levantada el 19 del mismo mes y año por el Juez Militar de Figueras (18).

El júbilo del triunfo popular

El triunfo final sobre la dura ciudad aragonesa es celebrado en toda la zona dependiente del Gobierno de la República con grandes demostraciones de júbilo popular. Los artífices de la victoria son recompensados, la Placa Laureada de Madrid; Hernández Sarabia y otros militares son ascendidos, el Mayor de Milicias Enrique Líster accede al grado de Teniente Coronel, par lo cual es preciso publicar una disposición especial en este sentido ya que el grado más elevado hasta entonces para el personal de Milicias era de Mayor (Comandante).

Realmente el triunfo era importante. El Ejército Popular había conseguido no sólo ocupar un objetivo difícil, sino que lo había hecho a pesar del socorro intentado por una abultada fracción de la masa de maniobra nacional. Pero es que, además, con su acción había logrado desviar un golpe que podría haber sido definitivo en la conducción de la guerra.

Ahora bien, la contrapartida podía ser penosa. El enemigo había trasladado a la zona atacada a lo más selecto de sus fuerzas y parecía dispuesto a reñir una decisiva batalla allí y entonces. Todo ello contrariaba los planes republicanos de una gran ofensiva en Extremadura y obligaba a tener que aceptar, al menos de momento, una batalla de desgaste poco deseable.

Por lo pronto se da la orden a los cinco Cuerpos de Ejército que cubran la línea exterior que permanezcan en sus puestos. Sólo se exceptúa la División 11 que, por decisión personal de su Jefe, el Teniente Coronel de Milicias Enrique Líster, había de ser llevada a retaguardia (19).

La conservación de lo conseguido

Pero no basta con permanecer en actitud defensiva en las posiciones impuestas por el ataque nacional. Era preciso, si se quería conservar la baza ganada, mantener a toda costa la ciudad. Para ello resultaba indispensable rectificar las posiciones, recuperando algunas de las perdidas de gran valor táctico.

A este fin son empleadas en la batalla tres nuevas Divisiones. La 47 que estaba en Reserva en la provincia de Cuenca al flanco izquierdo del dispositivo. La 35, internacional, que tenía una misión análoga en Alcañiz. Y la 67, de nueva creación en avanzado periodo de preparación en Levante (Valencia y alrededores). Con estas tres Unidades se prepara un contraataque de conjunto sobre las posiciones enemigas inmediatas a Teruel. La acción principal había de realizarla el V CE con las tres Divisiones mencionadas. La 47 sobre La Muela de Teruel y la 35 y una Brigada (la 217) de la 67 División sobre Concud. El resultado de estos combates es limitado, pero se consigue el objetivo propuesto. El peligroso entrante sobre Teruel de la 61 División nacional, a la que se habían unido fuerzas de la 81, y la ocupación del borde oriental de La Muela por la 1.a quedan neutralizadas. Bajo la experta dirección del V CE (Modesto) se consigue, tras una serie de duros combates, disuadir al enemigo de su intento primero de ataque frontal a Teruel. La línea queda fijada con un razonable grado de seguridad (20).

La incorporación de una nueva Unidad, la 67 División, compuesta por las Brigadas 215, 216 y 217, procedentes de Valencia y de reciente creación y avanzado periodo de preparación, me ofrece la oportunidad de establecer una esperanzadora línea de investigación que, sobre el hecho de que el XX CE fuese sustituido por el V CE y este incluyera la 217 Brigada de la 67 División a la 35 internacional para iniciar la marcha sobre Concud, hace que esta maniobra abra dos líneas de investigación paralelas, una para el seguimiento y destino de la 35 División con la 217 Brigada, y otra sobre el futuro posicionamiento de la 215 y 216 Brigadas de la 67 División en la zona de Tortajada, Villalba Baja y la carretera de Corbalan a Teruel, donde enfrente, pasada la línea de contacto, estaban alojadas las Divisiones 13.a , 150, 5° en la población de Celadas, y en Caude la 84 División, todas ellas del Ejército del Norte del Turia.

Dos hechos son los concluyentes sobre el razonamiento de lo que acabamos de plantear referente a la 35 División internacional que se encontraba en la Reserva, pero que el 29 de diciembre marchó al Frente de Teruel para intentar detener el contraataque de las tropas del General Antonio Aranda, que amenazaba las operaciones de conquista en la capital turolense. Días más tarde, hubo de retirarse a «La Muela» al Suroeste de Teruel, posición que defendió encarnizadamente durante varios días, y, posteriormente, marchó al sector de Singra. El 19 de enero los hombres del General Walter se destacaron en la lucha a las afueras de Teruel, frenando la ofensiva franquista. Las bajas sufridas por la División durante estos combates, en medio del invierno turolense, fueron enormes (21). Por otro lado, la Brigada 217 de la 67 División, se quedaría posicionada dentro de la zona de Tortajada, Villalba Baja y la carretera de Corbalán, como posteriormente iremos viendo tras el desarrollo de la batalla, no acompañado a la 35 División internacional al sector de Singra.

La 67 División, nos ofrece conocer tres nuevas Brigadas que entran en acción, que junto a las que ya conocemos de la 68 División, quedan compuestas de la siguiente forma:

67 División, con las Brigadas, 215, 216 y 217, procedentes de Levante.

68 División, con las Brigadas, 218, 219 y 220, procedentes de Ciudad Real.

El 6 de enero, después de un fuego masivo de preparación de artillería nacional y legionaria (italiana), el General Aranda intentó por dos veces consecutivas abrirse paso hacía Teruel con un loco ataque en el camino entre Concud y la ciudad. La Aviación Legionaria llevó a cabo toda la masa de bombardeos en apoyo del ataque, mientras que los Bredas del Capitán Fanali, aplastaron y ametrallaron tanques y tropas entre Villalba Baja y Cuevas Labradas (22).

Mi padre contada que de repente empezó un terrible ataque aéreo mientras iban caminando en formación, por suerte, estaban muy cerca de un pueblo o aldea donde se pudieron refugiar. Una bomba alcanzó una casa, al quedar al descubierto,vio que en una mesa que no había sido destruida por los escombros, mantenía intactas unas piezas de pan, el hambre era más fuerte que el  miedo y el peligro a sufrir alguna herida. Sin pensarlo, se lanzó precipitadamente sobre aquel alimento mientras las bombas seguían cayendo. En su empeño de protegerse de aquella tormenta de fuego y metralla, se resguardo contra la fachada de una casa, pero otra bomba estalló muy cerca y la onda expansiva derrumbó la  casa que estaba frente a él, temió por su vida, porque una de las paredes se desplomó rápidamente hacía donde estaba parapetado, pudo reaccionar y escapar saliendo ileso; el bombardeo cesó dejando un paisaje roto donde cientos de muertos y heridos habían caído en los pocos minutos que duró aquel ataque inesperado.

El testimonio que mi padre acredita, no esclarece definitivamente el lugar ni tampoco a la División que perteneció, pero si ofrece una idea sobre el lugar donde se dirigía si lo relacionamos con la fecha y la zona del bombardeo nacional, y el cumplimiento de la Orden de 5 de enero al Ejército de Levante, para sustituir con el V CE al XX CE, y desplazar a la 35 División internacional con la 217 Brigada de la 67 División al sector que, como veremos a continuación en el grabado nº 2, se ubicó entre Villalba Baja, Tortajada y la carretera de Corbalán a Teruel. Sin embargo, como ya sabemos, la 217 Brigada se quedó posicionada  en dicho sector.

Pronto pude darme cuenta  que la 216 Brigada de la 67 División, ocupaba parte del frente; pero, eso sí, quizá la más importante, el cerro denominado «El Muletón», última estribación hacía el sur de la divisoria entre el Turia y el Alfambra. Esta Brigada, como ya sabemos, procedía de Levante y estaba recién creada; siendo este dato muy importante porque confirmaba que la 67 División estaba toda ella constituida por el reemplazo del 39 (23). 

Por otro lado, la Brigada 96 se extendía al sur de la 22. Su frente expuesto al enemigo era de dos kilómetros, pero la extensión en que habían de colocarse sus unidades era análoga a la de su vecina.Comprendía desde el espolón sur del Alto de Las Celadas hasta el Muletón, donde enlazaba con la 216 Brigada anexa al V Cuerpo de Ejército. Su situación respecto a los observatorios enemigos era algo más favorable, pero si el frente era roto en la zona de la 22 Brigada, la 96, de poca moral, podía quedar en situación muy difícil, cogiéndola de flanco desde una altura superior (24).

Actuación de la 216 Brigada de la 67 División en las operaciones del 17-1-38. Informe del comisario de la 67 División.

El día 17 de enero del presente año, las fuerzas de la 216 Brigada Mixta, afecta en la citada fecha a la 35 División, de acuerdo con las instrucciones recibidas y la orden de operaciones de la expresada División, ocupaban exactamente las cotas 1075, 1051 y 963; correspondientes al sector Altos de Celadas-Concud, hallándose el Batallón 861 en reserva en las estribaciones de El Muletón. Las fuerzas de la 216 Brigada Mixta enlazaban por el flanco derecho con la 22 Brigada y por el flanco izquierdo con la 15 Brigada internacional, teniendo emplazado el Puesto de Mando en los alrededores de la Casa de Baños.

A las ocho horas del día 17, el enemigo cañoneó nuestras posiciones, aumentando en intensidad el cañoneo que más tarde fue acompañado de un fuerte bombardeo de la Aviación facciosa, la cual, además de bombardear se dedicó – por parte de sus aparatos ligeros- a ametrallar nuestras líneas, especialmente por las posiciones que defendía el 864 Batallón (que es el que enlazaba con la 22 Brigada).

Aproximadamente a las trece y como consecuencia de la intensidad del fuego de la Artillería y la Aviación enemiga, la fuerza de la 22 Brigada se retiró desordenadamente y sin comunicarlo con el Batallón con el cual enlazaba, lo que hizo que nuestras tropas se viesen sorprendidas por el fuego que por el flanco y la espalda les hacía el enemigo, que había ocupado las posiciones abandonadas por la 22 Brigada, ante lo que el Batallón 864 perdió la serenidad y abandonó desordenadamente también sus posiciones, no obstante los esfuerzos realizados por su Comisario, el Camarada Francisco Aguila Aguilera, el cual cayó herido al intentar reorganizar la fuerza de su Batallón. Al conocer esta situación el mando de la Brigada ordenó rápidamente que el Batallón 861, que se hallaba en reserva, fuese a reforzar la parte descubierta y contener la desbandada, lo que hizo a pesar del intenso fuego enemigo ocupando posición a la derecha del Barranco de las Pedrizas sobre la cota 1069.

Al finalizar la jornada del día y gracias al esfuerzo del mando y del Comisario de la Brigada, se logra establecer la línea continua a la derecha del Batallón 863, que igual que el 862, se mantenía en sus posiciones. Durante este combate el Jefe del 861 Batallón derribó un aparato faccioso con fuego de ametralladora, cosa que animó a la tropa y una Compañía Divisionaria de Infantería de la 35 División nacional que estaba delante de la cota 1102 (Observatorio de la 35 División) se retiró desordenadamente.

Como demostración de la actuación brillante del Primer Batallón (861) de esta Brigada (216), sobre la que estoy informando, a continuación transcribo la felicitación de que fue objeto dicho Batallón por parte de la 11.a Brigada internacional. 

La nuestra Brigada ha sido elogiada por el General Jefe del Ejército de Levante por su comportamiento en los combates del Sector Muletón. Durante estas operaciones el Primer Batallón de la 216 Brigada operó bajo el mando de nuestra Brigada llevando a cabo las operaciones en conjunto con nuestras Unidades.

También tengo que hacer constar que esta Brigada en el curso de sus operaciones ha tenido un total de bajas de 944 entre muertos, heridos y prisioneros, haciendo resaltar que esta Brigada se queda  en su mayor parte sin Oficiales y Comisarios por haber caído éstos en la lucha, siendo el detalle como sigue: Quinientas bajas sólo de metralla.

  • 43 Jefes y Oficiales.
  •  4 Comisarios.
  •  3 Delegados Políticos.

Se registraron igualmente casos de heroísmo y abnegación en el comportamiento de los caídos por sostener y mantener en primer grado la moral de la fuerza a sus órdenes.

Por lo tanto este Comisario observa que la Brigada en términos generales cumplía con su deber (25)

En el grabado nº 3 sobre el despliegue defensivo en la Alfambra, el cual podemos  ver a continuación, se puede apreciar la zona de la ubicación de la Brigada 216 de la 67 División con sus cuatro Batallones desplegados en el Sector de El Muletón; 861, 862, 863 y 864. 

 

A medida que avanzaba en la investigación, fui intuyendo que el sector que pudiera haber defendido la Brigada de mi padre, se tratara de la zona comprendida entre las estribaciones de El Muletón donde estaba la 216 y, más al Este, entre la carretera de Corbalán a Teruel y el río Alfambra. No obstante, existe un dato muy importante y esclarecedor que él nos contó que determinaría a lo largo de la investigación, el cómo y el por qué fue capturado como prisionero de guerra. Por lo cual, era cuestión de seguir buscando para encontrar los movimientos tácticos y posiciones de las Brigadas, 215, 216 y 217 de la 67 División. Mientras tanto, Líster había fracasado en la defensa de Concud.

Las Brigadas internacionales de la 35 División se habían dejado arrebatar Las Celadas y El Muletón. El 5.° Cuerpo de Ejército había estrellado sus Brigadas frente a La Muela de Teruel. El resto de las Divisiones que habían actuado estaban rotas, ninguna de ellas valía para emprender un ataque (26).

Para el 27 de enero de 1938, se resalta la retirada del frente de algunas unidades de choque después de la conquista de Teruel; la entrada en línea de otras Divisiones: 27, 66, 67 y 46; el desgaste de la 27 y 46 en los ataques a Singra y Celadas, respectivamente; la recentísima retirada  («durante los tres últimos días de enero») de las reservas inmediatas de primera línea; «la debilidad de efectivos en el flanco derecho, a lo que hay que añadir poca dotación de artillería en el mismo, que se trata de sustituir con una veintena de carros», y, por último, señala los puestos sobre los que podrían afluir reservas enemigas: Montalbán, Mezquita de Jarque y Escorihuela (27).

Resumen de la primera parte 

Para terminar la primera parte de este trabajo y antes de narrar la contraofensiva nacionalista con la maniobra envolvente para la reconquista de Teruel, quiero relacionar las Divisiones que se crearon y abastecieron con las Brigadas de reciente creación, las cuales ya conocemos, con la aportación de las dos Divisiones que  entran en combate por primera vez, de las cuales podemos saber sus respectivas Brigadas, quedando instituidas de la siguiente forma:

La 46 División: Brigada 209, procedente del Frente Madrid.

La 66 División de nueva creación: Brigadas; 212, 213 y 214, procedentes de Extremadura.

La 67 División de nueva creación: Brigadas; 215, 216 y 217, procedentes de Levante.

La 68 División: Brigadas; 218, 219 y 220, procedentes de Ciudad Real.

Las Brigadas 210 y 211 parece ser que pertenecían a la 46 División, sin embargo no entraron en acción o no llegaron a crearse, aunque es evidente que la 209 entró en combate con la 10 y la 101 Brigada. Por otro lado, sucedería lo mismo con las 221 y 222 Brigadas que formarían el total de las 14 Brigadas del conjunto de los 5 Cuerpos de Ejército, suponiendo que éstas dos últimas Brigadas mencionadas pudieran haberse integrado en la 73 División, que también estaba en avanzado estado de creación, aunque posiblemente como parece ser, no entraron en acción, por lo que se puede entender que pudieran haber estado en la reserva o simplemente no se constituyesen hasta la «Batalla del Ebro».

Por lo pronto en lo que llevamos de investigación, ya he podido definir que la 217 Brigada agregada temporalmente a la 35 División internacional,  quedó posicionada en el sector Tortajada, Villalba Baja y la carretera de Corbalán a Teruel. La 216 Brigada, anexa temporalmente al V Cuerpo de Ejército, se posicionó y defendió entrando en combate con sus 4 Batallones en la zona más próxima a El Muletón y Concud. Sin embargo, hasta el momento desconocemos la posición a la que fue destinada la 215 Brigada, por lo cual, siendo la 67 División con sus 3 Brigadas de nueva creación y procedentes de Levante y dependiendo del  Cuerpo de Ejército de Levante, son por lo tanto las que estudiaremos en la segunda parte con más prioridad y esmero, con el fin de encontrar a la División y Brigada a la que pudo haber pertenecido mi padre.

IMÁGENES Y PLANOS POR ORDEN DE APARICIÓN:

1.ª  Portada: PUENTE DE HIERRO, al fondo el Seminario y las torres de la Catedral, San Martín y El Salvador, año 1915.

LA BATALLA DE TERUEL. https://batallate.es/la-batalla-de-teruel/

2.ª  LA GUERRA DE TODOS- 18 de julio de 1936- 1 de abril de 1939. Capítulo 3º, «Fracaso en Madrid. Las dos Españas», página 55. Escrito y dirigido por Mateo Madridejos. El Periódico de Cataluña.

3.ª  PLANO BASE DEL TEATRO DE OPERACIONES. ALFAMBRA. La reconquista de Teruel. Rafael Casas de la Vega, página 11. ISBN-84-217-5715-6, año  1976.

4.ª  TANQUE SOVIÉTICO DEL BANDO REPUBLICANO. Fotografía Archivo General Militar de Ávila.

La batalla de Teruel: 80 años del Stalingrado español. EL MUNDO. https://www.elmundo.es/papel/historias/2018/04/30/5ae5f710468aebd5728b460f.html

5.ª  SOLDADOS TRANSPORTADOS EN CAMIÓN. Web: grandesbatallas.es/batalla de teruel.html

6.ª  FORMACIÓN DE SOLDADOS A PIE POR LA SERRANÍA NEVADA DE TERUEL. Web: grandesbatallas.es/batalla de teruel.html

7.ª  TRINCHERAS EN LA VÍA FERROVIARIA. Revista Military Rewiew. Revista profesional del Ejército de EE.UU. La Batalla de Teruel. Una reprospectiva, por Rusell W. Ramsey. Noviembre-diciembre de 1991.

8.ª  ALFAMBRA, Grabado nº 1. Alfambra. La reconquista de Teruel. Rafael Casas de la Vega, página 14. ISBN 84-217-5715-6, año 1976.

9.ª  ALFAMBRA, Grabado nº 2. Alfambra. La reconquista de Teruel. Rafael Casas de la Vega, página 28. ISBN 84-217-5715-6, año 1976.

10.ª ALFAMBRA, Grabado nº 3. Alfambra. La reconquista de Teruel. Rafael Casas de la Vega, página 35. ISBN 84-217-5715-6, año 1976.

NOTAS:

 1.ª La Batalla de Teruel. Una reprospectiva, por Russell W. Ramsey. Revista Military Review. Revista profesional del Ejército de EE.UU. Noviembre-diciembre de 1991.

 2.ª Diario Oficial del Ministerio de Defensa Nacional, número 264 -, Barcelona 3 de noviembre de 1937. Tomo IV- página 195.

 3.ª Alfambra. La reconquista de Teruel. Rafael Casas de la Vega, páginas 15 y 16. ISBN: 84-217-5715-6, año 1976.

 4.ª Alfambra. La reconquista de Teruel. Rafael Casas de la Vega, páginas 16 y 17. ISBN: 84-217-5715-6, año 1976.

 5.ª La Batalla de Teruel. Una reprospectiva, por Russell W. Ramsey. Revista Military Review. Revista profesional del Ejército de EE.UU. Noviembre-Diciembre de 1991.

 6.ª La Guerra Civil española, II. Hugh Thomas, páginas 847, 848 y 849. ISBN: 978-84-8346-211-9 (vol II), año 1976.

 7.ª La Guerra Civil española, II. Hugh Thomas, páginas 848 y 849. ISBN: 978-84-8346-211-9 (vol II), año 1976.

 8.ª Alfambra. La reconquista de Teruel. Rafael Casas de la Vega, página 16. ISBN: 84-217-5715-6, año 1976.

 9.ª Alfambra. La reconquista de Teruel. Rafael Casas de la Vega, pagína 17 . ISBN: 84-217-5715-6, año 1976.

10.ª Alfambra. La reconquista de Teruel. Rafael Casas de la Vega, páginas, 18, 19 y 20. ISBN: 84-217-5715-6, año 1976.

11.ª Guerra Civil Española: La Batalla de Teruel. www.grandesbatallas.es/batalla de teruel. html

12.ª La Batalla de Teruel. Una reprospectiva, por Russell W. Ramsey. Revista Military Review. Revista profesional del Ejército de EE.UU. Noviembre-diciembre de 1991.

13.ª Guerra di Spagna e Aviazione italiana.Ferdinando Pedriali. Aeronautica Militare Italiana-Ufficio Storico-. Nuovo Studio Tecna. Página 284.

14.ª La Batalla de Teruel. Una reprospectiva, por Russell W. Ramsey. Revista Military Review. Revista profesional del Ejército de EE.UU. Noviembre-diciembre de 1991.

15.ª Alfambra. La reconquista de Teruel. Rafael Casas de la Vega, página 20. ISBN: 84-217-5715-6, año 1976.

16.ª Alfambra. La reconqista de Teruel. Rafael Casas de la Vega, página 21. ISBN: 84-217-5715-6, año 1976.

17.ª Alfambra. La reconquista de Teruel. Rafael Casas de la Vega, página 23. ISBN: 84-217-5715-6, año 1976.

18.ª Alfambra. La reconquista de Teruel. Rafael Casas de la Vega, página 25. ISBN: 84-217-5715-6, año 1976.

19.ª Alfambra. La reconquista de Teruel. Rafael Casas de la Vega, páginas 25 y 26. ISBN: 84-217-5715-6, año 1976.

20.ª Alfambra. La reconquista de Teruel. Rafael Casas de la Vega, página 26 «Orden de 5 de enero al Ejército de Levante» por el cual se sustituye el XX CE por el V y guarda la línea guarnecida (de izquierda a derecha por los Cuerpos XIX, XVII, V, XXII y XIII. ISBN: 84-217-5715-6, año 1976.

21.ª Wikipedia, la enciclopedia libre. Batalla del Alfambra.

22.ª Guerra Di Spagna e Aviazione italiana. Ferdinando Pedriali. Aeronautica Militare Italiana-Ufficio Storico – Nuovo Studio  Tecna. Página 287.

23.ª Alfambra. La reconquista de Teruel. Rafael Casas de la Vega, página 47. ISBN: 84- 217-5715-6, año 1976.

24.ª Alfambra. La reconquista de Teruel. Rafael Casas de la Vega, página 50. ISBN: 84- 217-5715-6, año 1976.

25.ª Alfambra. La reconquista de Teruel. Rafael Casas de la Vega, páginas 113, 114 y 115. ISBN: 84- 217-5715-6, año 1976.

26.ª Alfambra. La reconquista de Teruel. Rafael Casas de la Vega, página 154. ISBN: 84- 215-5715-6, año 1976.

27.ª Alfambra. La reconquista de Teruel. Rafael Casas de la Vega, página 186. ISBN: 84- 215-5715-6, año 1976.

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5 comments

  • josep maria muria sibera noviembre 27, 2019   Reply →

    tu padre un gran patriota el frio como tu describes tenia que ser horrible y me ha impactado el tramo del pan en la mesa que queda al descubierto debido albombardeo el hambre te hace hacer locuras y no temer a la muerte como siempre un gran relato te felicito

  • sirjaumetempler noviembre 28, 2019   Reply →

    Magnífico reportaje, como siempre

  • CAZORLA diciembre 8, 2019   Reply →

    Antonio, gran relato y muy bien narrado. haces que lo vivas. enhorabuena

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